martes, 17 de noviembre de 2015

El cine no está muerto

   Que el futuro del cine está en internet es algo que nadie discute. Hoy traigo a colación un vídeo que lo demuestra. Mientras que los grandes estudios se pelean por ver quién apabulla más al espectador mediante sus grandilocuentes efectos, unos aficionados han elaborado este corto, que merece la pena revisar una y otra vez, pues apuesta por una historia sobrecogedora (más aún si uno ha crecido con los personajes creados por Akira Toriyama, que son los protagonistas de la misma). En efecto, no hay película sin un buen guion, y estas imágenes dan fe de ello, ya que, a pesar de los innegables recursos digitales, estos serían despreciables si no estuviesen sustentados por el aspecto literario, que está más olvidado que nunca en las producciones actuales.
 
   A mi juicio, vivimos en una época apasionante para el mundo del arte, pues tanto el cine como la literatura, por ejemplo, han dejado de ser alcobas cerradas donde solamente tienen cabida las familias que siempre las han copado; ahora, por el contrario, cualquiera puede donar su arte, para que todo el mundo lo disfrute, lo admire y aprenda, que es su fin (ahí tenemos Marte, basada en El marciano, de Andy Weir, que publicó primeramente el texto en su página web). Es posible, por tanto, que detrás de todo movimiento contrario a esta apertura del arte o a la divulgación gratuita del mismo, esté la maliciosa intención de volver a cerrar aquellas puertas, de manera que sea otra vez una habitación clausurada a la que solo tengan cabida los mismos de siempre.
 
   El cortometraje que tenemos entre manos es una prueba de cómo hay muchos artistas ahí fuera que pugnan por ser conocidos, y cómo la red les da la posibilidad de que así sea. Gracias a ello, podemos ver historias nuevas o leer cosas inauditas, sin tener que pasar por el aro comercial al que cada vez estamos más sometidos. Por esta razón, espero continuar disfrutando de obras como esta, que demuestran que aún hay esperanza en el cine, y que, mientras haya artistas de verdad, el arte nunca estará muerto.